Ya sabes qué es el humus del suelo (y si no lo sabes, sigue el siguiente enlace humus del suelo y tierra fértil). Todas sus propiedades y características para que puedas mantener y aumentar esa capa tan fértil de la tierra. Tan necesaria para tener un huerto ecológico sano y productivo.

Muchas de las técnicas que puedes usar ya las conoces de sobra; (sobre todo si eres seguidor/a de este blog 😉 ) aportar compost de manera regular, cubrir el suelo con algún tipo de cobertura, hacer la rotación de cultivos

una pala clavada en tierra del huerto.

Photo by Lukas from Pexels

Pero ahora necesitas saber cómo se comporta el tipo de tierra que tienes con el agua, con la materia orgánica, con el aire…. Si es demasiado porosa y filtra el humus al subsuelo, si necesita estiércol en cantidad, si necesita arena… Necesitas saber cómo es la textura de la tierra que tienes en tu terreno, de la tierra que tienes entre manos.

Aprendiendo a identificar las características y el tipo de suelo que tienes, podrás saber cuáles son sus puntos fuertes y cuáles son sus problemas. Y con esta información y tus conocimientos intentarás equilibrar los componentes de tu tierra para mejorarla.

Así que no me enrollo más, empezamos con…

Tipos de tierras. Características del suelo.

La tierra está compuesta por minerales y otros orgánicos. Los minerales vienen de la roca madre de la que procede la tierra. Los elementos (lluvia, viento, frío…) van convirtiendo esas rocas en polvo a lo largo de los años. Y luego está la materia orgánica, que dependiendo de la zona, abundan unos u otros materiales.

Esto te puede hacer una idea de la variedad de tierras que pueden existir. Pero para ser prácticos y no aburrir con química y geología, vamos a la práctica. Para agricultores, jardineros y hortelanos tienen importancia la siguiente división de los tipos de tierra, dependiendo de su textura;

Tierras arenosas, tierras limosas y tierras arcillosas. Y luego estarían sus diferentes variantes dependiendo de sus niveles en la composición. Arenosa-limosa, limo-arcillosa, suelo franco….

Y por otra parte algo menos corrientes estarían los tipos suelos calcáreos, los suelos de turba y los muy pedregosos o muy arenosos.

 

un persona sembrando el la tierra de su huerto.

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Empezamos con sus características:

Suelos arcillosos.

 

Características.

Los suelos arcillosos son suelos pesados. Impermeables al agua y al aire. Se calientan lentamente (por eso es aconsejable quitar el acolchado del huerto a principios de primavera).
Con humedad la tierra arcillosa es pegajosa. En épocas de sequía la tierra tiende a compactarse fuertemente y puede crear problemas de asfixia de las raíces. Puede tener un mal drenaje y propiciar ataques de hongos.

Puede almacenar nutrientes y es difícil de trabajar y mullir.

 

Ventajas del suelo arcilloso.

Pueden ser suelos fértiles si mejoras su estructura. Pueden almacenar gran cantidad de nutrientes y de humedad. Perfecta para plantas exigentes en agua como la albahaca, el pimiento,….

 

Como mejorar el suelo arcilloso.

A la tierra arcillosa le convienen aportes periódicos de compost. Ayuda a esponjar la tierra, mejorando el drenaje y la aireación de las raíces.

Los suelos arcillosos muy compactos se pueden mejorar mezclándolos con arena. Sería conveniente aplicar algo de arena de manera regular si sabes que la tierra tiende a compactarse. En el método de Gaspar Caballero de Segovia se aplica una proporción cada nuevo cultivo.

El abonado verde también afloja el suelo. Sus raíces ayudan a agujerear la tierra y dejar pasar el aire y el agua.
Recubrir el suelo con materia orgánica también ayuda a mejorar la estructura del suelo. Sube unos niveles hacia arriba la vida microscópica de la tierra sana. Lombrices, cochinillas….poblarán los primeros cm de la tierra de tu huerto.

En casos muy complicados de suelo arcilloso sería necesario crear un sistema de drenado.

 

Como reconocerlo.

La tierra arcillosa se puede aplastar en la mano y formar una masa compacta como la plastilina. Más abajo, te voy a poner un enlace muy interesante donde te enseñan diversas técnicas para reconocer la textura y composición del tipo de suelo de tu huerto.

tierra seca, compactada y rajada.

tierra arcillosa y compactada.

Suelos limosos.

 

Características.

El suelo limoso es el término medio de las demás estructuras del suelo. Tiene arcilla y arena en proporciones parecidas. Una tierra rica en humus, capaz de retener el calor, el agua, el aire y los nutrientes.

 

Ventajas del suelo limoso.

Al ser una tierra con una composición equilibrada crea condiciones favorables para la vida de los organismos del suelo. Un suelo rico en nutrientes y con un buen drenaje. Ideal para casi cualquier tipo de planta y hortalizas.

 

Como mejorar el suelo limoso.

En estos suelos limosos tan favorables para las condiciones de las plantas hay que realizar los cuidados básicos para mantener esa estructura. Hay que vigilar la materia orgánica que ira reduciendo con el paso del tiempo y los cultivos sucesivos.
Compost, recubrir el suelo y la rotación de cultivos mantienen y aumentan la fertilidad de este tipo de tierra.

 

Como reconocerlo.

La tierra limosa se desmenuza entre los dedos y se forman bolitas blandas. Estas bolas se mantienen unidas sin ser muy pegajosas. De todas maneras, más abajo, te voy a poner un enlace muy interesante donde te enseñan diversas técnicas para reconocer la textura y composición de tu tipo de suelo.

 

Suelo arenoso.

 

Características.

Los suelos arenosos son ligeros. Permeables al aire y al agua. Se calientan y enfrían rápidamente.
El contenido de nutrientes suele ser bajo. El agua se escapa rápidamente hacia las capas más profundas de la tierra.

 

Ventajas del suelo arenoso.

Al tener un buen drenaje, es un suelo apropiado para plantas que no necesitan condiciones de humedad constante. Cactus, plantas xerófitas (aloes, opuntias, suculentas…de aquí viene el nombre de xerojardinería) plantas aromáticas y medicinales (tomillo, romero, ruda…), estarán estupendas en este tipo de suelos.

A pesar de poder tener muchas carencias nutricionales, los suelos arenosos tienen un alto contenido en granos de cuarzo. El cuarzo contribuye al calentamiento del suelo y es importante para el buen desarrollo de las plantas.

Trabajar la tierra arenosa es más sencillo que otro tipo de suelos. De agradecer en un huerto que cuenta con la fuerza motora de los brazos y piernas.

 

Como mejorar el suelo arenoso.

Es necesario aportar materia orgánica en grandes cantidades. El estiércol animal también es aconsejable aportarlo. Debes de intentar crear la capa de humus del suelo de la que hemos hablado antes. Una capa más densa de materia orgánica que mantenga la humedad y los nutrientes en las primeras capas.

Puedes aportar compost, harina de roca, humus de lombriz… Mantener el suelo cubierto con un buen acolchado también es una de las técnicas más importantes para cuidar este suelo.

 

Como reconocerlo.

La tierra se cuela entre los dedos cuando cogemos una muestra. De todas maneras, más abajo, te voy a poner un enlace muy interesante donde te enseñan diversas técnicas para reconocer la textura y composición de tu tipo de suelo.

Y hasta aquí los tipos de tierras más comunes. Luego tienes que tener en cuenta que existen porcentajes de cada partícula de arena, limo o arcilla. Creando diferentes niveles de texturas limo-arcilloso, arenoso-limoso, franco….

hombre trabajando la tierra.

Photo by Rodolfo Clix from Pexels

 

Otras tierras menos comunes son;

 

Suelos calcáreos.

Es tierra con un elevado Ph. Hay que cultivar plantas que se adapten bien a esas condiciones de suelo alcalino.
Para mejorar este suelo es conveniente aportar materia orgánica en descomposición. Además de regular la tierra, también ayudará a retener el agua. Los suelos calcáreos tienden a filtrarla rápidamente.

Suelo de turba.

La tierra de las turberas es ácida y con pocos nutrientes.
Retiene mucho el agua, es como una esponja, se puede comprimir fácilmente.
Es una tierra que se puede mejorar mucho y crear un suelo rico en nutrientes, suelto y aireado. Para conseguirlo deberás aportar arena, limo, caliza, compost…

Suelo pedregoso o muy arenoso.

Estos suelos son los menos indicados para el cultivo. Sus características lo hace realmente difícil. Suelos realmente pobres. Así que tendrás que echar mano de técnicas de cultivo algo más alternativas. La mayoría de ellas se basan en una idea, crear suelo fértil y elevarlo para su cultivo. Técnicas como el compost de los templarios, la lasaña ( te dejo aquí un artículo muy completo de Toni y su huertina), o un bancal de ojo de herradura son algunos de ellas. Investiga un poco en permacultura y seguro que encuentras tú técnica ideal.

una planta en suelo pedregoso.

suelo pedregoso.

Cómo determinar la textura del suelo.

A continuación os dejo el esperado enlace. Es una página de la FAO, y en ella podrás ver muchos métodos para determinar qué tipo de textura tiene la tierra que quieres cultivar. Métodos muy sencillos que cualquiera puede realizar. Léelo bien antes de realizarlo.

Un apunte muy importante que debes tener muy en cuenta es que todos los métodos debes realizarlos con tierra fina. La tierra fina son las partículas de menos de 2 mm. Tendrás que separarla de las piedras y grava. Con una criba con una malla de 2 mm será perfecto para hacerlo. La tierra fina es una mezcla de arena, limo y arcilla.

Y ya si quieres, en el mismo enlace, tienes mucha más información y más técnica sobre las texturas de la tierra. Datos como el diagrama triangular de las diferentes texturas del suelo, la curva FPT y sus usos….
Puedes seguir aprendiendo sobre este tema en Fao Texturas del suelo.

Y hasta aquí este extenso capítulo sobre los tipos de tierra en los huertos. Espero que tengas las ideas más claras y te ayude a tener éxito en tus cosechas y salud de tu huerto.

El siguiente artículo del manual del huerto urbano tratará de los diferentes sustratos que debes utilizar en un huerto en mesas o recipientes. Si no te lo quieres perder puedes hacerte seguidor del blog aquí mismo.

 

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