Desde hace 30 años la asociación Brinzal se ha dedicado a la recuperación y cura de aves rapaces nocturnas en la provincia de Madrid. Pero Brinzal ha querido dar un paso más en la conservación del mochuelo. Pusieron en marcha el proyecto un mochuelo en cada olivo. El mochuelo es una especie muy sociable que siempre ha habitado el campo agrícola y que los últimos años ha perdido el 40% de su población por la agricultura industrial. Por esto han desarrollado este proyecto. Para nosotros agrupa grandes principios; se pone en valor; la conservación, la agroecología y la biodiversidad. Ayudan a las empresas a poner un valor añadido a su producto. También se enseña a los consumidores su importancia, con la compra del producto final de una empresa comprometida o no con el medio ambiente.

Para explicar mejor de que trata hemos invitado a Iván García, técnico de campo de Brinzal en el proyecto “Un Mochuelo en cada Olivo” y “AgroSOStenible”. Él nos va a explicar de primera mano la labor y el desarrollo de estos dos proyectos.

foto de cria de alcaravan

alcaravan

BRINZAL Y LA CONSERVACIÓN DE AVES DEPENDIENTES DE MEDIOS AGRARIOS

Una gran variedad de especies de aves han acompañado desde tiempos inmemoriales la relación del ser humano con la tierra y se han beneficiado al encontrar un hábitat que les ofrecía alimento y refugio. Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XX, la agricultura ha sufrido unos cambios muy drásticos destinados a aumentar la producción, lo que conocemos como la intensificación agrícola. La imposición del monocultivo, el aumento del tamaño medio de las parcelas, la utilización generalizada de fertilizantes químicos, herbicidas y pesticidas, el roturado excesivo de la tierra y la desaparición de linderos y barbechos son algunos de los cambios que ha traído la intensificación de la agricultura y que ha provocado una grave pérdida de calidad de hábitat para las aves que dependen de él. Avutardas, sisones, alcaravanes, gangas, ortegas, perdices, codornices, aguiluchos cenizos, cernícalos vulgares y primillas, varias especies de aláudidos y, por supuesto, mochuelos y lechuzas -nuestras rapaces nocturnas más unidas al medio agrícola- son algunas de las especies de aves que han visto reducidos o alterados drásticamente sus ecosistemas, sufriendo importantes disminuciones en sus poblaciones y áreas de distribución.

Una de las especies que más está sufriendo la intensificación agrícola es el mochuelo, cuyas poblaciones ibéricas han disminuido un 40 % en los últimos 15 años. Por eso, hace cuatro años y medio que pusimos en marcha el proyecto “Un Mochuelo en cada Olivo” en la vega del Tajuña. El objetivo era demostrar los beneficios que, tanto para el agricultor como para el mochuelo, podía obtenerse de la práctica de una agricultura sostenible.

instalando cajas nido para las aves rapaces nocturnas

instalando cajas nido

Desde entonces, no hemos dejado de creer en los agricultores como nuestros mejores aliados para la conservación de la fauna silvestre asociada al mundo agrícola. Así, en 2014 iniciábamos el proyecto “AgroSOStenible”, dirigido a la conservación de aves dependientes de medios agrarios en cuatro zonas de la Red Natura 2000 de Madrid y Castilla-La Mancha. Las diferentes actuaciones de “Un Mochuelo en cada Olivo” y “AgroSOStenible” han estado dirigidas a promover usos agrarios que no sólo favorezcan la conservación de las especies ligadas a estos ecosistemas sino también a los agricultores, mejorando la calidad de la producción y reduciendo los costes.

Las medidas propuestas tienen beneficios para todos.

Entre las medidas que proponemos a los agricultores se encuentra la rotación de cultivos, el mantenimiento de la estructura vegetal, la sustitución de herbicidas químicos, el empleo de abonos naturales (como el compost y el abono verde), el mantenimiento de linderos o manchas de vegetación natural y el retraso en la cosecha del cereal. De la puesta en práctica de estas medidas no sólo se benefician innumerables especies animales y vegetales silvestres, sino también los propios agricultores, ya que sus cultivos controlan mejor las plagas y enfermedades de manera natural, y obtienen mejores cosechas en situaciones climáticas extremas. Para dar un pequeño valor añadido a los productos procedentes de estas fincas se ha facilitado a los agricultores un etiquetado que identifica estos productos elaborados mediante usos agrarios compatibles con la conservación de la biodiversidad.

Para fomentar la presencia de especies beneficiosas para los cultivos, hemos realizado actuaciones de mejora de hábitats en fincas adheridas al proyecto, como la instalación de cajas nido (para rapaces o murciélagos) o de estacas de madera, la construcción de majanos de piedra o la plantación de almendros. En las fincas que reunían condiciones óptimas, además hemos liberado ejemplares de aves recuperadas en nuestro centro, como mochuelos, lechuzas, autillos, chotacabras o cernícalos.foto de lechuza levantado el vuelo

Paralelamente, a lo largo del desarrollo de ambos proyectos, hemos realizado múltiples actuaciones de concienciación y sensibilización dirigidas a agricultores, escolares o público en general, como charlas, ponencias, jornadas divulgativas, reparto de material divulgativo o publicación de artículos en diversos medios de comunicación y redes sociales.

Por último, durante el último año del proyecto “AgroSOStenible”, hemos colaborado con administraciones locales enclavadas en las zonas de la Red Natura 2000 para poner en valor su patrimonio natural. Para ello, hemos diseñado y señalizado seis rutas ornitológicas, en los municipios de Quer y Villanueva de la Torre (Guadalajara), Santa Cruz de la Zarza y Ontígola (Toledo) y Ciempozuelos y Pinto (Madrid). Además, durante estos últimos cuatro años y medio hemos firmado convenios de colaboración con seis ayuntamientos de Madrid y Castilla-La Mancha.

olivar sostenible, habitat del mochuelo

olivar sostenible, habitat del mochuelo

En resumen, a lo largo de estos últimos cuatro años y medio, más de 600 agricultores se han beneficiado de actuaciones del proyecto, sumando casi 2.000 hectáreas. Se han instalado 100 cajas nido y más de 1.000 estacas de madera, se han construido 60 majanos de piedra y se han plantado 450 almendros. Se han etiquetado casi 40.000 productos procedentes de estas fincas, en las que además se han liberados más de 250 aves rehabilitadas en nuestro centro de recuperación.

 

 

Sin embargo, el obstáculo más importante que nos encontramos para continuar trabajando es la falta de financiación, lo que ha provocado que estos dos proyectos hayan estado parados desde 2016.

Un Mochuelo en cada Olivo, de nuevo en marcha.

 

Afortunadamente tenemos buenas noticias: Este año hemos sido reconocidos con el premio AIZA de Conservación e Investigación in-situ, por “Un Mochuelo en cada Olivo”, gracias a la Fundación Parques Reunidos que presentó nuestro proyecto a estos premios. Este galardón nos ha permitido ponerlo de nuevo en marcha desde este verano. Y mientras seguimos trabajando para buscar financiación para dar continuidad a este proyecto durante el próximo año.
Desde Brinzal creemos firmemente en la necesidad de seguir trabajando con el colectivo de agricultores, ya que sus actividades son determinantes para la conservación de muchas especies que han visto como su hábitat ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Pequeños cambios, sobre todo en la actitud, puede repercutir de forma muy relevante en la conservación de la fauna unida a este medio.

Ahora tendréis más claro el trabajo que realiza esta asociación. Desde HuertoGuerrilla.com queremos agradecer a la asociación Brinzal por aceptar la invitación para realizar este artículo y poder ser un pequeño altavoz para darlo a conocer. Esperamos que sirva de camino para otras regiones, con otras especies y realizar proyectos de colaboración similares.

Si como particular deseas colaborar con ellos, puedes ponerte en contacto en su página web, o simplemente puedes comprar productos con el sello distintivo del mochuelo y así estarás apoyando el proyecto, a las personas que lo hacen posible y como no, al protagonista de este artículo El Mochuelo.

En nosotros ya han sembrado una semillita. Estamos dandole vueltas para poner una caja nido en nuestra huerta que seguro nos ayuda a mantener a raya a los ratones que en esta época nos dan algún que otro susto con las comilonas qué hacen a costa de nuestro huerto. ya os contaremos… En el próximo artículo de HuertoGuerrilla.com vamos a enseñarte alguna técnicas ecológicas para mantener los ratones lo más lejos posible.

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