Cómo conseguir tus propias semillas de tomate.

             A mí me gusta utilizar un tomate madurado en la propia planta, y cuanto más maduro mejor. También intento que sea uno de los mejores tomates, de una de las mejores plantas del tomate seleccionado para guardar sus semillas. Debe ser una planta sana, sin plagas o enfermedades. Todo esto es importante, ya que estamos haciendo una selección para una nueva generación de plantas.
En este caso que no os lleve a confusión el color del tomate que hemos seleccionado, es un tomate GreenZebra que cuando está maduro es verde, y me interesa guardar sus semillas para el año que viene. Vamos viendo los pasos que hay que seguir:

Cortamos el tomate. cortar el tomate por la mitadCon ayuda de una cuchara le quitamos las semillas y las echamos a un bote de cristal.
Dejamos el bote en un lugar fresco y oscuro durante 2 o 3 días, para que fermente.

 Sacamos las semillas con una cucharaAl tercer/quinto día ha fermentado y tiene una membrana en la parte superior.
las semillas sacan una piel blancaRetiramos esta membrana y echamos las semillas a un colador. Limpiamos las semillas debajo del chorro de agua, moviéndolas suavemente.
Una vez limpias, las ponemos en un folio (el periódico y las servilletas de papel se suelen pegar a las semillas), las esparcimos evitando que se queden muchas agrupadas. Las dejamos unos días a la luz (pero no en sol directo) para que se sequen bien. Las movemos cuando se van secando para evitar que se peguen. No las dejeis muchos días en la luz, pues pierden “fuerza”, Deben estar lo justo y necesario para secarse. Revisalas todos los días.

limpiamos las semillas
Cuando las veamos bien secas, las guardamos en un sobre, caja o bolsita con su nombre, variedad y año de recogida. Finalmente las guardamos en un lugar fresco, seco y oscuro hasta el momento de sembrarlas.

¿Tú utilizas algún otro método? Haces algo diferente? Cuentanoslo en los comentarios y vamos aprendiendo todos..